“Rebel Radio” (2002), Calvin Russell
¿Quieres “white trash”? ¡Toma “white trash”! Todo en Calvin Russell recuerda a los blancos más puteados de Estados Unidos. Empezando por él mismo, cuya biografía no se la salta ni Mike Powell. Texano, llegó al mundo en 1948, sexto de nueve hermanos. Cuando entró en la adolescencia ya dormía en reformatorios, después se fue vagabundear por su país (si podía, encima de una Harley Davidson), ejerció de buscavidas y después de presidiario, obviamente contra su voluntad, y regresó a su Austin natal… para dormir en las calles. En vista del panorama, en los 90 saltó a Europa y su pinta de hombre genuino del sur estadounidense, como salido de una película de Sam Peckinpah que este se olvidó de filmar, le fue llenando el bolsillo, a golpe de voz y guitarra. Y a golpe de riñones (un ejemplo: en 1993, 173 conciertos por el Viejo Continente). Su nombre empezó a ganar resonancia en el circuito ‘roots’ y en 2002 le llegó lo que podríamos llamar “el éxito”: ese año publicó “Rebel Radio”, el primer disco suyo que se distribuyó por las tierras del Tío Sam. En él recopila todas las muescas que le habían llevado, desde “Soldier” (1992) hasta “Sam” (1999), a salir de la cloaca y a controlar al demonio que lleva dentro. Musicalmente, se mueve entre dos polos: un blues-rock que se parece mucho al que dispara Alvin Youngblood Hart y que puede arder lento o galopar a lo ZZ Top, pero siempre como recién salido de un campamento indio, diciéndote que no va a dejar que lo encierres en la reserva; y un country de tipo que cabalga solo y así ya le está bien y que te hace pensar en cómo sonaría Kris Kristofferson si aplicara a su sonido y su entorno el toque Keith Richards. Sí, así de sugerente es lo que hay aquí dentro. También encontrarás una versión del stoniano “No Expectations” llevada al terreno del Johnny Cash de finales de los 60, una de las mejores canciones escritas este siglo sobre la aniquilación de la vida rural –“Country Boy”- y, en esa línea de excelencia, otra versión, esta del tema de Townes Van Zandt “Still Lookin’ For You”, que parece sacada del “Spirit” de Willie Nelson -¡ese punteo de guitarra seguido de ese violín!- y que, tal vez, si la ha escuchado, haya hecho llorar a Steve Earle. Un último dato. El prestigioso productor Jim Dickinson dijo en la revista gala “Les Inrokuptibles” lo siguiente: “Hay tardes en que la elección es bien sencilla si quieres seducir a tu novia: o escuchas “Blonde On Blonde” otra vez o le pones “Soldier”. Tenedlo en cuenta”. De Soldier hablaremos otro día. Pero “Rebel Radio” está a su altura.
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